martes, 8 de marzo de 2011

La estación de los sueños rotos


Llega el frío de Moscú, inexorablemente. Y con él llegan las promesas rotas, los sueños olvidados y los recuerdos enmohecidos de una frágil burbuja de cristal. La vida, caprichosamente, se empeña en separarnos. Otra vez. En hacernos olvidar la pasión contenida en nuestros acaudalados vasos circulatorios, en dejar atrás los escalofríos a los que se somete nuestra piel con tan solo una mirada, en volvernos locos recordando lo que nunca sucedió. Pero, paradójicamente, este frío es la única forma que tenemos de entrar en calor, de recordar que existe la brisa estival, el cielo de un perfecto añil encerado y la promesa de que los buenos tiempos aún están por venir.

domingo, 6 de marzo de 2011

La danza del fuego


La sangre se agolpa en mis venas. A borbotones, se abre camino una sustancia extraña, que algunos llaman adrenalina, aunque lo cierto es que poco me importa su nombre. Sólo sé que cada centímetro cúbico de mi piel se impregna de ella cuando te veo. En ese instante, un caudal irrefrenable de sensaciones recorre mi cuerpo, adueñándose de mí, impulsándome a fundirme contigo hasta el fin de los tiempos. Pero es entonces cuando levantas la vista y me regalas esa cálida sonrisa del niño bueno que nunca has sido, esa mirada apasionada propia de quien vive en un sueño, y cuando estamos en el punto en que x alcanza a infinito, entonces todo se acaba. El ruido, la gente, la vida nos separa.

Años más tarde, seguimos siendo los mismos cobardes. Nada ha cambiado. Aunque, en realidad, la vida me ha dado unas ganas irreprimibles de comerte a besos. Y esta vez no sé lo que ocurrirá.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Un susurro de tranquilidad


We are fool enough to believe that we no longer feel the same as we felt before. Although we love each other, and we are aware of that, we lie to everybody, and even to ourselves, because we know if it wasn't like this, we would run to each other and let love lead us to another galaxy, with an enormous explosion of passion, which could destroy the world with its energy. That's the reason of our stupid behaviour: we just want to save the world. And that's all.


Somos lo suficientemente idiotas como para creer que ya no sentimos lo mismo que antes. Aunque nos amamos, y somos conscientes de ello, mentimos a todo el mundo, incluso a nosotros mismos, porque sabemos que si no fuera así, correríamos el uno hacia el otro y dejaríamos que el amor nos guiara hacia otra galaxia., con una enorme explosión de pasión, que podría destruir el planeta entero con su energía. Y esa es la razón de nuestro estúpido comportamiento: sólo queremos salvar el mundo. Y eso es todo.