miércoles, 24 de noviembre de 2010

El agua de la vida


La vida no es sino una serie de fracasos de los que salimos aprendiendo; los pequeños detalles, los silencios que aún se escuchan, los vacíos que se llenan, cuando vemos a un amigo, las miradas que se incrustan en el fondo del alma, las palabras que recordamos que nos hayan marcado y aquellas que nos marcan sin que lo recordemos, cada nota desprendida de una canción, una melodía, una voz; las gotas de agua que se deslizan por el cristal, lentamente hasta caer al suelo, y llegar a un charco donde un zapato veloz pisará y la gota curiosa aprovechará la oportunidad de viajar en el zapato desconocido, hasta que el meticuloso hombre que lo porta llegue a casa y seque la gota con un trapo que tenderá y ésta se evaporará, llegando a las nubes, atravesando el cielo calentada por los rayos dulces del sol, que dos horas más tarde se encontrará en medio de una nueva tormenta de la que escapará cayendo a un vertiginoso ritmo a la tierra, donde volverá a otro charco que casualmente habría pisado el mismo hombre meticuloso con zapatos veloces, que al llegar a casa y desabrocharse los zapatos, rozaría con las yemas de los dedos la gota curiosa, que se metería por sus poros de lleno en la piel, y formaría parte del agua que forma el torrente sanguíneo, llegando a irrigar una célula epitelial que, en ese instante en el que su dueño se encontraba totalmente desnudo, volvería a liberarse en forma de sudor debido al orgasmo que el hombre meticuloso estaba alcanzando en esos momentos con el amor de su vida, quedando así la gota reducida a viajar desde una piel a otra de los amantes, en un ciclo infinito de placer, si es que el placer es infinito.

Pero esa es otra historia que no voy a contar en estos momentos porque no es esta historia.

1 comentario:

  1. Me parece buena idea! Está muy bien! esto es un ir y venir. No tenemos rumbo... Y el final también está muy bien :D

    Sigue escribiendo, para que así me puedas guiar y pueda descubrir nuevas cosas. Estoy muy orgulloso de ti.

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