lunes, 20 de septiembre de 2010

La sombra

Cuando entré en la habitación, estaba en un rincón. Entre las sombras. Sentí sus ojos clavados en mi espalda. De repente, la puerta se cerró. Mi cuerpo golpeó el suelo. El aire se tornó humo. La pared, fuego.
Desperté. Me sentí empapada. Todo era blanco y él no estaba.

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