jueves, 9 de septiembre de 2010

El martirio de la verdad


La verdad duele. Es más dolorosa que la mentira. Duele más un "No te quiero" que un "Te quiero" falso, fingido. Llevaba meses intentando ocultarme de la verdad, huir de ella. De su dolor, de sus complicaciones. Era más fácil creer que todo se arreglaría, que todo cambiaría y volvería a la normalidad establecida como normalidad en mi vida. Hasta que abrí los ojos y decidí enfrentarme a la verdad de una vez por todas.

Y es por eso que estoy en esta cárcel, por hacer de mis mentiras una realidad y creer que su muerte podría solucionarlo todo.

1 comentario:

  1. Este texto es complicado. Es cierto que duele más un "No te quiero" que un "Te quiero" falso pero lo peor que puedes echarte a la cara es la indiferencia del otro. Es preferible un dolororo "No te quiero" que un silencio. El silencio no revela nada, no demuestra nada. Sentirte ignorada puede hacer que tus mentiras transformadas en verdad tornen en locura, y es en ese punto cuando o decides suicidarte o vuelves a empezar con la lección aprendida y la desconfianza como compañera de viaje.

    Valora los "No te quiero" como se merecen :)

    Un abrazo.

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