viernes, 3 de septiembre de 2010

¿Buenos o Malos?


"El vicio está en los extremos. La virtud, en el punto medio"


El mundo es un enorme conjunto de elementos que se contraponen: el día y la noche, la luz y la oscuridad, el frío y el calor, la felicidad y la tristeza...de forma que esto también sucede así con el bien y el mal. En la naturaleza del hombre hay iniciativas perversas, al igual que también hay sentimientos bondadosos. Todos los humanos somos como ese ying yang, pues poseemos dos mitades en nuestro interior, de tal modo que una sin la otra no puede existir, nos haría sentirnos incompletos.

Indudablemente, los humanos tratamos de guiarnos por la ley del mínimo esfuerzo: para recorrer la distancia entre un punto y otro, seguimos la línea recta, que nos hará más rápido y sencillo el trayecto. Sin embargo, en algunas situaciones, el humano se ve obligado a elegir entre seguir el camino fácil o seguir el camino correcto. En el caso de la carretera, por ejemplo, no sería correcto invadir la propiedad privada de algún individuo en nuestro recorrido, aunque fuese más corto. Pero, por supuesto, eso conllevaría a un mayor esfuerzo del humano, que tendría que buscar un camino más largo y duradero con el fin de respetar la propiedad del individuo.

En ese tipo de acciones es donde se muestra qué parte domina en el humano: la parte iluminada y bondadosa, o la parte oscura y malvada.

Al contrario de lo que se suele opinar, cada persona debe alcanzar el equilibrio entre ambas partes para lograr la plena felicidad. Por ello, y aunque parezca contradictorio, cada persona debe tratar de mejorarse buscando el lado bueno, pues el lado maligno nos suele resultar más seductor con sus trampas y emboscadas, ya que tira de nosotros mediante las ensoñaciones de placeres totalmente individuales, sin mirar hacia el colectivo. Es decir que, en conclusión, el lado maligno es el más difícil de dominar, y sólo proporcionando mayor fuerza al bueno, podríamos mantener el equilibrio con el provocador mal, que luchará por pervertirnos en cualquier momento.

En cambio, si nos dejamos llevar por nuestros impulsos egoístas, surgirá de nosotros nuestro extremo vicioso, más tarde o más temprano, dependiendo de la fuerza que tenga cada parte. Por tanto, como humanos conocedores de la luz y de la sombra, debemos tratar de guiarnos en este jardín de rosas y hierbajos, por los dictados de nuestro corazón, pues este mantiene confinados en su interior la magia de los buenos sentimientos, de manera opuesta a la mente, que encierra consigo, además de grandes conocimientos, enormes tentaciones que habremos de vencer, como si de cegadores muros se tratase. A pesar de todo, tan sólo la existencia de ambas, mente y corazón, combinadas en equilibrio, pueden llevarnos a la felicidad.

El corazón camina en una dirección. La mente, en otra. El punto medio de ambas es la armonía de la Humanidad.

2 comentarios:

  1. Este es el texto que mandaron para lengua verdad?
    Ya te lo dije en su día, pero no está mal recordarlo: me parece sublime, al igual que todos tus textos! Sigue así, lucha por tu sueño. Tienes una personita que te apoya hasta el infinito y más allá!
    P.D: Busquemos el punto medio tan difícil de hallar!!!

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  2. Acabo de ver tu comentario!!
    Muchas gracias, guapísima.Ya sabes que para mí tu apoyo es el más importante, por eso siempre acudo y acudiré a ti.
    Gracias por confiar en un sueño, aunque todos los demás piensen que es imposible.
    PD: Te quiero

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