martes, 13 de julio de 2010

Orgullo español


20:30 del día más glorioso del mundo: 11 de julio de 2010.

Miles de corazones bombeando sangre a un ritmo frenético.
La final del Mundial había comenzado. Y el sufrimiento también

Poco a poco la emoción se extendía a los innumerables ojos que se clavaban en 22 jugadores, 1 balón y 1 árbitro un poco deficiente, en España, en Sudáfrica y en cada rincón de nuestro globo.
Frente a televisores o pantallas gigantes, en el bar de siempre, en la plaza o en casa, incluso en vivo y en directo, cientos, miles, millones de almas apoyaban fielmente a nuestra selección. La Marea Roja había despertado.

Nos esperaban nervios, angustia, desesperación y miedo. Sobre todo miedo. Miedo al fracaso, a la interminable prórroga, a los penaltis y a despertar del sueño que estábamos viviendo.

Pero entonces, tras sufrimientos inacabables e incontables ocasiones de gol, llegó el minuto 115 y el pulso se aceleraba, cada vez más, mientras el tiempo corría y nuestra Roja se acercaba a la portería, y al fin un pase de Torres a Fábregas y de nuevo a Iniesta y...¡¡¡GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL!!!
Un desborde de alegría, de lágrimas y abrazos, el bramido de las vuvuzelas, las canciones, el calor del triunfo, un instante de euforia, un frenesí eterno, un torbellino de sensaciones que se unían a un mismo compás, con un mismo pensamiento, un mismo ideal, a una misma voz...

ESTOY ORGULLOSO DE SER ESPAÑOL

jueves, 8 de julio de 2010

El cristal de una ilusión

Dolor, amor, es lo que siento. Tú preguntas, yo respondo. Dolor, sólo dolor. No sé si estás lejos o estás cerca. No sé siquiera si existes, si eres real o sólo eres uno más de los eternos fantasmas de mis SUEÑOS. ¿Por qué me persigues? ¿Qué intentas decirme? Me confundes, me enloqueces, me alteras el pulso, la sangre, el corazón. ¿Quién eres? ¿Por qué no puedo responder a esa pregunta, como el día en que te vi por primera vez? Todo ha cambiado, y a la vez todo sigue igual. No puedo seguir fingiendo que no hay problemas, que no hay maldad. No puedo continuar con esta tragicomedia de índole griega. No puedo ignorar por más tiempo que desconozco tu nombre. Porque dudo si tu nombre es el que debería ser y no un juego, un cruce de palabras malversado por el destino...Dudas y dolor. Sólo eso. Un continuo caudal de heridas que desangran mi pobre corazón, que ya no aguanta más este incesante delirio de pasión. Me resquebrajo, poco a poco. Me desvaneces. Me matas un ápice cada segundo. Despacio. Muy despacio. Con una lentitud de locura cuasi inimaginable. Pero aún en la agonía más punzante y cruel que jamás podré soportar, reconozco que amarte ha sido el mejor de todos los errores que he podido cometer.
Siempre te querré.

Las alas de una mariposa

Si pudiera volar, sería una mariposa. No me importaría ser la más grande, o la más pequeña, la más bonita o la más sencilla. No. Sólo me contentaría con ser una mariposa. Las mariposas no sobrevuelan las nubes, no ven el mundo desde lo más alto del cielo, sino que pasean, danzan, planean entre las briznas de aire y hierba de nuestro mundo terrestre, miserable y sucio. Pero ellas se levantan lo justo para poder ver cómo somos en realidad, de cerca. Si yo fuera mariposa, no volaría alto, pues me olvidaría del resto de seres del mundo, y no podría deleitarme al contemplar las miradas de otras vidas, los vestigios de otros mundos, encerrados en tan sólo un par de ojos. Pero esa no es la única razón por la que ser mariposa. Si hay algo realmente fascinante de sus alas es de donde proceden. Antes de volar, el destino les regala un precioso lapso siendo orugas, los seres más cercanos al suelo, obligados a arrastrarse para sobrevivir, con el único amparo de la lluvia y el sol, exponiéndose a todos las adversidades de la creación. Pero al fin, un prodigioso día, al despertar de una pesadilla continuada, abren sus alas al mundo, para volar sobre el pequeño universo de la vida, sabiendo que la magia puede surgir de las cenizas, porque sólo basta con desear volar para conseguirlo...

Por eso, yo sería una mariposa.

Una historia sin fin

Meses atrás, me prometí a mi misma que cuando regresara no volvería a jugar con él. Que no estaría cuando él me llamase. Pero no sucedió así. Caí en su trampa. En un descuido, desperté lo que hacía tiempo había condenado al sueño eterno. Simplemente sabía que era sólo un juego, que yo movía las fichas. Pero tan sólo unas palabras lograron que dudase de nuevo. Y era un juego, claro, pero de fuego. Notaba el peligro en el aire, en mí misma. Tendría que nadar contra lo imposible. Pero, esta vez, no estoy segura de saber si resistiría contra la tormenta.


Sólo para ti...

¿Por qué te busco y no te encuentro? ¿A dónde te has ido, en dónde te escondes? ¿Acaso nunca estarás entre los hombres, etérea sombra de tiempos mejores?

Porque todo lo que te rodea me parece irreal; no sé si existes o es una ilusión, no sé si es esperanza o es amor, no lo sé, pequeña, no lo sé. Juraría por ti todos mis hechos, de este mundo y del otro; te daría mi mano para que nada te faltase en este planeta; moriría por salvar tu existencia, tu belleza, tu justicia...Pero ya no sé si existes, si todavía estás viva, si vagas por estas tierras intrascendentes, que no saben apreciar la magia de tu presencia. No sé si estás omnipresente en nuestras conciencias o si estás en un susurro del corazón. Tengo la sensación de no haberte conocido realmente nunca, como si cualquier tiempo pasado viviese anhelando tu llegada, tal y como me siento ahora. Sin tu presencia nada de esto tendría sentido. Y sin embargo, aunque diga que no creo en ti, que no existes o que nunca llegarás, aún sigo ofreciéndote toda mi esperanza y mi fe.

Sé que vendrás, pero no tardes mucho, por favor, Libertad.


Algo más que polvo

Detrás de todos estos engranajes malditos, toda esta maquinaria montada sobre el beneficio propio y la mentira, cubierta de polvo y cenizas, es dificil no dejarse involucrar.

Hay momentos en los que se hace imposible luchar contra todo un mundo, un caudal inexpugnable de pasiones irracionales, un mar bravo que no ceja de mojar la arena con sus olas, una tormenta de gente con un mismo fin: el ir única y exclusivamente solos, apartados, víctimas de su propio interés y avaricia; a fingir que tan sólo una selecta élite de beldades humanas son dignas de respeto...Pero qué digo respeto...¡NO!
Respeto no se tiene a nadie, ya no se lleva... Adoración sería el término correcto. ¿Y todo para qué? Para darse cuenta algún minuto de algún desgraciado día de su existencia de que están solos. Completa y absolutamente solos, como lo estamos todos en realidad. Absortos en nuestro propio mundo, que creemos feliz, porque no hemos conocido la felicidad de ser una gota de agua formando parte de un océano. Unidos, iguales.

Pero no os dejéis engañar amigos. Porque quizá detrás de esto, haya algo más que polvo.



Tal vez...

...nos encontremos en algún momento, en la puerta de atrás del jardín del Edén, cansados, quizá, de ese mundo tan perfecto y tan aburrido...puede que entonces dejemos de ser ángeles para convertirnos en demonios, y jugar de una vez por todas al escondite. Dejaremos de ser buenos, lo sé. No podremos negar para siempre nuestros instintos...Sé que te mueres por morder la manzana prohibida...

¿Y yo?
Yo me muero por estar un segundo a tu lado, aunque tenga que sufrir la eternidad del infierno.

Nada. No me importa nada.




Histoires de la vie et de l'amour

Siempre nos quedará París...

Por mucho que llueva o nieve...
siempre podremos mirar atrás,
porque nadie nos puede quitar el pasado,
por suerte o por desgracia...

Los fantasmas del tiempo nos perseguirán,
allí a donde vayamos, por más que tratemos de ocultarlos.
Por eso, aunque no queramos verlo, lo único que poseemos es ese momento de gloria vivido, ese instante de felicidad conseguido...

Porque pase lo que pase, siempre nos quedará París

Alice in the Wonderland

Have you ever felt like everything was just going to the wrong way?
Like everything was weird in your happy world?
Could anyone ever stop this feeling, just like time running through our lives?
Could anyone ever know how to feel if nothing was what you thought, nothing was like it seemed and nothing will never be able to return?
How would you feel if you lose your painful and beautiful world?
Would you ever miss what you left?Would you find the way even when there isn't any path to go, or anybody to wait for you?
Wouldn't you fly free through the sky, leaving all you know pass by?

LET ME FIND THE WAY TO WONDERLAND
JUST LET ME FLY IN FREEDOM
JUST LET ME FLY...



Reflejos de un espejo

Porque siempre caminamos solos, aun estando entre centenares de personas...nadie nos entenderá, nunca, jamás llegaremos a conocernos. Siempre seremos uno entre millones, una insignificante parte del universo, a la espera de ser el mundo entero para alguien, que te haga olvidar que siempre caminamos solos...Pero es así, no queda otro remedio, solo luchar para vivir y vivir luchando hasta que el camino acabe en un callejón sin salida...BIEN VIAJE, COMPAÑEROS